Este decreto, uno de los primeros esfuerzos de Satan谩s para prevenir el nacimiento del Mes铆as atacando a la raza jud铆a, debe haber sido una tremenda prueba de la fe de Amram y Jocabed. Su hijito, que estaba destinado a gobernar a los israelitas, naci贸, como Cristo, con un gran drag贸n rojo esperando para devorarlo en el momento en que naciera.
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